DERRUMBAR MURALLAS
2 Reyes 2:4-5
ELÍAS debía ir a JERICÓ y le volvía a decir a ELISEO, que no lo siguiese, también los hijos de los profetas seguían entorpeciendo su camino e intentando desanimarlo. Las murallas volvían a estar delante de ELISEO, pero no desfalleció y continúo al lado de ELÍAS.
Cuantas veces en la vida de los creyentes se levantan esos muros y esas ciudades amuralladas que no nos dejan continuar y que si no las destruimos, jamás podremos llegar a nuestro destino final” FRENTE AL TRONO”.
JERICÓ era una ciudad amurallada y se cree que muy rica, pues pagaban grandes tributos a la familia real y ahora es una pequeña aldea sucia donde viven unas cuantas familias en chozas.
JERICÓ aquí fue censado ISRAEL (números 26:3-63), aquí DIOS le hablo a MOISÉS (Números 31:1) aquí mando JOSUÉ los espías y era una ciudad gobernada por un Rey (Josué 2)
Josué la destruyó y maldijo a quien la reedificará (Josué 5:13; Josue 6:27)
En esta ciudad vivía Rahab la ramera, quien por tener fe fue salvada de la destrucción junto con su familia.
Aquí ELISEO hizo uno de sus primeros milagros (2 Reyes 2:4-18).
Esta ciudad se nombra más veces en la Palabra de Dios, la mayoría de las veces, hablan de cómo después de ser destruida y maldecida fue reconstruida, fueron liberados pueblos y se produjeron muchos milagros y alguna conversión en ella.(1 Reyes 16:34; 2Samuel 10:1-5,2 crónicas 28:1-15)
Conversión de Zaqueo (Lucas 19:1-27);
CRISTO devuelve la vista a Bartimeo (Mateo 20:29-34; Marcos 10:46-52)
Nosotros también debemos derribar las murallas que nos aparecen en nuestro camino a la salvación (tentaciones, las penas, etc.) gritar con fuerza y seguir caminando con Jesús, reconstruyendo vidas y curando heridas.
