Entonces la Salvación tiene tres momentos:
En el Pasado: “Justificación” Cuando puse mi Fe en Cristo y fui Salvado de la Culpa de mi pecado. Tiene lugar en el Espíritu (2 Corintios 5:17-21)
En el Presente:”Santificación” Estoy siendo Salvado del poder del Pecado y de mi manera de pensar y vivir en cuanto al pecado. Tiene lugar en el Alma (Romanos 6) (Romanos 12:2)
En el Futuro: “Glorificación” Seré Salvado de la Presencia del Pecado cuando venga Cristo.
Tiene lugar en el Cuerpo. (Romanos 8) Mientras esperamos el Espíritu Santo está con Nosotros hasta la Venida de Cristo (Efesios 1:13-14) (2 Corintios 4)
PROPICIACION
v. 25 ¿Por qué Jesucristo fue puesto como Propiciación por medio de la Fe en su Sangre? Nos habla este versículo de cómo Dios hizo justicia al hombre por su pecado.
En el Antiguo Testamento los pecados del hombre fueron tapados y tomados a crédito por Dios a través de la propiciación que ejercían los Sacerdotes, a través de la Sangre de Animales, pero no eran perdonados.
Desde el principio el quiso que construyésemos un templo en donde el morará (Éxodo 25:2) (2 crónicas) (Juan 2:20) (2 Corintios 7:19 hasta llegar al verdadero Templo en el cual Dios quería morar en el Hombre.
En Éxodo 25:17 Dios dio las instrucciones necesarias para la construcción del Tabernáculo y el Propiciatorio que era necesario para que el Hombre pudiese acercarse a Él.
Por eso los pecados no eran perdonados sino tapados por el sacrificio y derramamiento de la Sangre de Animales, Dios los mantuvo hasta la llegada del Cordero “JESUCRISTO”
El Cordero era necesario (Génesis 4) “Propiciación”
Provisión del Cordero (Génesis 22) “Sustitución” Jesucristo Hombre
Inmolación del Cordero (Éxodo 12) “Remisión de pecados” Sacrificio de Jesús en la Cruz
Alimento del Cordero (Levítico 16) “Reconciliación con el Padre” A Través de la Carne y Sangre de Jesucristo.
Identidad del Cordero Revelada (Isaías 53) Jesús como Cordero
Revelación y Manifestación del Cordero (Juan 1)
El Cordero en el Trono (Apocalipsis 21-22)
Por eso Dios puso a Jesús en propiciación. La Muerte de Cristo tuvo como objeto, primero Glorificar al Padre y Segundo para nuestra Salvación.
Lev 16:7-10 Jesús fue el primer macho cabrío en la expiación del pecado y Nosotros los Hombres el segundo macho cabrío quedando libres de la muerte.
Hasta este momento nadie podía llegar al Cielo ni vivos ni muertos, hasta que Jesús pusó su Sangre en el Propiciatorio delante de Dios el Padre.
En la Misa Católica se celebra la repetición del Sacrificio de Cristo por los Vivos y los Muertos. (Hebreos 9: 6-14) pero el V.12 dice que solo una vez fue ese Sacrificio y el mismo Jesús dijo en la Cruz “Consumado es” Todo está pagado.