martes, 1 de marzo de 2011

MATRIMONIO Pag 7

Querido lector, permíteme una vez más hacer un alto en esta parte de mi vida,  en mi Matrimonio, no sé si estas casado o no, pero dicen que este es un momento especial en la vida de las personas, y a pesar de todo en mi vida no iba a ser menos, fue un momento maravilloso y feliz, a pesar de nuestra situación económica y la enfermedad fuimos muy felices durante los Dos años siguientes a nuestra boda. Incluso a pesar de mi interés en el alcohol, se cumplía todo lo que un Matrimonio con lleva:

“Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” Génesis 2: 24
“Por tanto lo que Dios juntó, no lo separe el Hombre” Marcos 10: 9
“Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a si mismo se ama” Efesios 5: 28
Pero aquí no acababa todo querido amigo, el matrimonio trae deseos al hombre, los cuales algunos son por ley divina, pero otros son por deseos de la carne del hombre.
Los deseos de Dios:
“He aquí herencia de Dios son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre” Salmos 127: 3
“Corona de los viejos son los nietos, y la honra de los hijos son sus Padres” Proverbios 17: 6
“Casaos, y engendrad hijos e hijas…..” jeremías 29:6
“Edificad casas, habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto” Jeremías 29:5
“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” Gálatas 1:3
“Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela” Salmos 34:14                  Los deseos del Hombre:
“Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá” Salmo 39: 6
“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga sobre vosotros aquel día” 1 Corintios 7: 32
“Todo el Trabajo del Hombre es para su boca, y con todo eso su deseo no se sacia” Eclesiastés 6: 7
“Pero la que se entrega a los Placeres, viviendo está muerta” 1 Timoteo 5: 6
Bien, estimado lector estos son algunos deseos de la vida que la misma Palabra de Dios nos muestra, te los he mencionado para que en el siguiente relato de mi carta, puedas fijarte cuántos de ellos por no decir todos estaban en mi vida, y para que veas también cuáles de ellos yo busque y escogí y lo que trajeron consigo mis deseos.
Llevábamos dos años casados y le pedí que tuviésemos un hijo, y eh aquí de nuevo su negativa ¿o la voluntad del Señor?, el tiempo pasaba y yo deseaba ese hijo, pero no acepto hasta que llevábamos seis años casados; durante todo este periodo de tiempo nuestra vida matrimonial fue más o menos normal, pero yo no dejaba de beber.
 Durante el embarazo sucedieron tres nuevos acontecimientos que marcaron nuestras vidas; viniendo una noche de casa de su madre, hacia nuestro piso en el coche, nos fuimos de la carretera con fuerza contra un eucalipto, un terror recorrió mi cuerpo, pensaba que  podríamos haber perdido a ese hijo tan deseado, pero no sé si fue Suerte o ese Dios en ese momento no nos paso nada a ninguno.
Pero al poco tiempo los médicos descubrieron que nuestro hijo no se había gestado y había que practicar un aborto y un vaciado a mi mujer.
Otro de esos malos momentos fue la enfermedad del Padre de mi mujer, tenía 57 años y le descubrieron un cáncer de pulmón; luchamos con su enfermedad Veinte días, viendo el sufrimiento de este y enganchando con el nuestro, y se nos fue.
¿Seria ese Dios  quien se lo llevo? ¿Acaso su mujer lo necesitaba menos que EL? ¿Y sus Hijos?
¿Y Yo? Lo quería de tal manera que fue como si mi padre se hubiera muerto, era un gran hombre, pero de verdad, trabajando siempre ,cuidando de su mujer, nunca tenía una palabra más alta que otra, etc.…
Pero Aún no se acababa aquí, pensábamos que la Madre de mi mujer con la pena de la Muerte de su Marido, se nos iba también, porque se fue apagando y vivía en una tristeza muy grande; aún hoy después de dos años, sigo viéndola sufrir y con nuestros problemas matrimoniales, encima aún se hunde más.
¿Seria ese Dios el que permitía todo esto? ¿Acaso ese Dios los necesitaba más que nosotros mismos? ¿Y sus Hijos? Espero no ofender con mi rabia pero son mis sentimientos.
¿Qué más quería Dios de nosotros? La Muerte de un Padre, la de un futuro Hijo, La Enfermedad y la Pena de una Mujer, que llevaba luchando con su enfermedad desde los 38 años.
 Mi adicción al alcohol aumento desproporcionadamente, así como mis depresiones y falta de ganas de vivir.

MI JUVENTUD PRESA EN EL ALCOHOL Pag 6

Dando un salto en el tiempo, ya hecho un hombre o algo parecido, comencé a salir con mi Padre y mis Hermanos Mayores tomando vinos por los Bares en mi pueblo como en muchos otros era como una norma el salir los Sábados y domingos de mañana de vinos.(hablo de esto porque fue algo que marco mi vida).
Salí como cualquier joven con alguna que otra chica,  pero me dejaban, no sé si por mi timidez o por que ya se comenzaba a notar en mi esos vinos.
Pero un día conocí a la que más tarde sería mi mujer. Estuve bastante tiempo detrás de que ella me hiciese caso, pero siempre encontraba un no por respuesta.
Cuando por fin conseguí convencerla, comenzamos a salir juntos, yo en ese tiempo ya trabajaba, como pintor decorador y me encantaba el oficio y el olor de las pinturas y los disolventes (digo esto porque también tuvo que ver en mi, pues el vino y las cervezas que yo bebía antes ahora no eran suficiente fuertes, pues después de estar expuesto a esos tóxicos durante el día cuando pillaba el bar se me apetecía algo fuerte y comencé a beber copas de coñac)
Bueno volviendo a mi pareja salimos juntos un año y luego otro, si perder claro mis momentos estelares en los bares, antes de recogerla y después de llevarla a cas e incluso estando con ella, estaba más animado así y me atrevía a más cosa con ella. Todo ese tiempo teníamos problemas entre nosotros, yo pensaba que era algo normal, eso creía o algo en la oscuridad me lo hacía creer que debía ser así.
Bueno total que continuamos y decidí pedirle que se casase conmigo. ¡Y Sorpresa! Otra vez las negaciones y las luchas por parte de ella. Yo al igual que mis hermanos mayores en aquel tiempo, también ejercía para la Iglesia Católica o más bien para la celebración de la Semana Santa como cofrade y llevaba los pasos de las procesiones aunque fuera con unas copas encima, creyéndome que si había sido malo, así espiaba mis pecados, por eso cuando ella me negaba pensaba en las negaciones de Pedro, que decía querer tanto a Jesús y cuando le hizo falta lo negó hasta tres veces, para mí las negaciones de mi novia me costaron cinco años más para bien o para mal. Conseguí que se casase conmigo.
Durante estos cinco años ocurrieron muchas cosas, pero solo os contaré las que conciernen a la pena que hoy me estruja el corazón.
 Conocí a su familia, pues las entradas en su casa comenzaron a ser más amplias y familiares. Y de nuevo la duda de mi destino, su madre sufría una enfermedad desde bastante joven  llamada Artritis reumatoide severa, que le desgasta los huesos y se los deforma (ahora entendía que necesitaba la ayuda de sus hijas y por eso tantas negaciones por parte de mi novia; su vida tampoco había sido un camino de rosas y sus salidas de casa más bien habían sido escasas.
A mi destino que ya comenzaba a marcarse por el alcohol, tanto en mi padre, como en mi hermano, y ahora también en mí se añadía la vida de mi novia y la enfermedad de su madre y los ingresos continuos de ella en el hospital por causa de su enfermedad.
Pero corrió un tiempo en que podía con todo y lo llevaba bastante bien, o eso creía yo,  pues comencé a trabajar en los Astilleros de Buques primero como pintor (mas inhalaciones de pinturas, mucho más fuertes que las anteriores) y luego de andamiero de buques haciendo muchas horas y turnos; ganando mucho dinero.
La ingestión por mi parte de copas de coñac aumentaba muchísimo, lo que me trajo muchos problemas con mi familia y con la suya, hasta el punto de llegar a separarnos y lo que provoco que no fuese bien mirado en su casa como un futuro marido para su hija, pero luchando ambos continuamos a pesar de todo juntos y las cosas incluso mejoraron un poco.
 El Día Veinte de Noviembre de 1993 nos casamos, en ese tiempo yo cobraba la que llamaban entonces ayuda familiar pues los Astilleros no tenían mucha carga de trabajo, y nos fuimos vivir con mucha ilusión en nuestro pisito alquilado; pero sin dejar de acudir a casa de su madre a menudo para ayudar en lo que se podía y recibiendo a cambio alguna que otra ayudita de comida y regalos para ir tirando.
 Los ingresos de su madre en el hospital seguían aumentando, por desgastes de caderas y operaciones constantes.
En este tiempo pensaba que tal vez había venido al mundo para esto, para ayudarla a ella en ese trabajo tan doloroso y pesado a la vez. Incluso por eso hicimos un esfuerzo muy grande y saque el permiso de conducir y nos hicimos con un coche de segunda mano (a pesar de que a mí nunca me intereso conducir un coche).