Mis años de niñez pasaron por continuos problemas que afectaban a mis padres y a mí.
Conmigo ya éramos cinco hermanos, cinco criaturas que alimentar y vestir. Mi Padre tenía una minusvalía en una pierna que lo incapacitaba para muchos trabajos, se dedico a la Pesca, pero lo que ganaba apenas llegaba para comer, de nuevo me pregunto: ¿Estaba ese Dios con ellos?; tuvieron que pedir dependiendo de familiares y vecinos, mi madre cargaba con todos
Nosotros y con bultos pesados de ropa que llevaba para lavar en el rio, cavaba las Tierras de otros para poder darnos pan, patatas y otros alimentos que le daban por su trabajo pero siempre con nosotros a su lado; en fin que fuimos creciendo más o menos igual que los otros niños, o más bien con alguna que otra dificultad en comparación con la mayoría de las familias que conocíamos.
Comenzaba mi época de escolarización y con ropa que nos regalaban mis Padres nos vestían, pero otro tormento se cernía sobre mí. Mis piernas crecían mucho más que mi dorso y mi delgadez era considerada por las enfermedades que padecía continuamente como las amígdalas y mi nerviosismo e inquietud. Por lo que no encontrábamos pantalones que diesen mi medida de cintura pequeña y piernas largas, así que me quedaban todos cortos, lo que provocaban las burlas de otros niños. En cuanto al material escolar mis padres no tenían lo suficiente para comprármelo por lo que lo mendigaban en el Colegio y este me los ofrecía de segunda o tercera mano y algún que otro nuevo. Por lo que vuelvo a preguntarme: ¿Era así como lo quería ese Dios? Pasaban los años con las mismas dificultades económicas y otros problemas nuevos se iban sumando a nuestras vidas, pero había algo por lo menos un poco positivo, era bastante aplicado y aprobaba con Suficientes por lo menos todos los cursos hasta Quinto, pero luego tuve que repetir Sexto y Séptimo EGB, pero conseguí aprobar y hacer el que antes era Graduado Escolar.
Estábamos en 1981, había terminado mi Graduado y llegaba el momento de elegir mi destino. ¿Oh seria más bien el destino de ese Dios? Bueno total que como me gustaba hacer dibujo y planos y mi Padrino era Arquitecto, se me metió en la cabeza solicitar una beca para Arquitectura Técnica.
La Economía había mejorado un poco en mi casa, pues mis hermanos y hermanas no llegaron a acabar sus estudios y comenzaron a trabajar a edades muy tempranas y los sueldos se aunaban para la alimentación y las necesidades de la familia que ya había aumentado e y estaba formada por Nueve miembros, Padres incluidos y otros dos varones que habían nacido, el posterior a mí con Síndrome de Down, ¿casualidad? ¿Era esta la bondad o un castigo del Señor?
Volviendo a mi beca, habíamos recibido la aprobación de una beca para cursar en Valencia Arquitectura Técnica con pensión completa con un valor de Cien Mil Pesetas de aquellos tiempos. Por fin algo había cambiado en mi vida, la felicidad entro en mi mundo y en el de mi familia. ¿Cuánto duraría? ¿Se había acordado Dios de Mí?
Todo duro lo que tenía que durar, cuando ya estábamos en la planificación y preparativos de mi marcha para ir a Valencia llego una carta que decía que la beca seria de media Pensión, es decir de Cincuenta mil pesetas y que las otras Cincuenta Mil deberían ser abonadas por mi familia; ¿de dónde íbamos a sacar tanto dinero? Era imposible.
Otro muro se había levantado en mi vida, o acaso ¿era la mano del Señor? Mi padre se movió cuanto pudo para averiguar la verdad sobre la beca, pero tantas vueltas tuvo que dar sin conseguir nada claro que se canso y me dijo: ¿En vez de estudiar Arquitectura en Valencia, quiere estudiar Máquinas y Motores en la Universidad Laboral de La Coruña, con las Cincuenta Mil Pesetas tienes la Pensión completa? Yo decidí que si y comencé mi vida Universitaria; y ¡como comenzó!
En el Reconocimiento Médico, me encontraron una Escoliosis Dorsal Derecha y Lumbar Izquierda, o en otras palabras la Columna Vertebral Torcida como una Ese mayúscula. ¿Cómo nadie se había dado cuenta hasta aquel momento? Supimos después que por ese defecto mis piernas habían crecido normalmente, pero mi dorso no, por eso que la longitud de mis extremidades era desproporcional con el cuerpo, de no haber sido así podría haber sobrepasado los dos Metros de Altura según los médicos. Otro estigma en mi vida o un defecto de ese Dios véanlo como quieran.
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