Mi padre en un momento de desesperación y no concibiendo mi muerte inmediata, me cogió en sus brazos y sin más salió a la carrera conmigo del hospital, para en un último intento buscar esa sangre por los hospitales en Coruña.
Os preguntareis ¿y el hospital porque no lo llevó? No se nunca se lo pregunte a mis padres .O tal vez también en la desesperación y la rapidez con que mi padre me cogió y salió conmigo, los médicos tampoco tuvieron tiempo ni a reaccionar, bueno fuera como fuese, allí estábamos en la calle mi padre y yo ,buscando un taxi que nos llevase y sin encontrar ninguno y cuando encontrábamos alguno no se quería hacer cargo de semejante papel, imaginaos un hombre con un recién nacido en la noche fría y parando un taxi en 1965, yo no me imagino mi reacción si fuese un taxista.
Cuando por fin alguien decidió llevarnos, y llegamos a Coruña en el primer hospital le dijeron a mi padre que allí no podían hacerme esa transfusión, pero que mientras el buscase un hospital que pudiese hacérmela podía dejarme allí a sus cuidados. Mi padre me conto que aquel día fue una locura, él y el taxista iban de hospital en hospital sin resultados, cuando encontró un lugar donde podían hacerme la transfusión, volvió a por mí y el doctor lo llevo a donde estábamos los recién nacidos y le dijo ¿mire cual es su hijo? Él le señalo hacia mí y el médico le volvió a decir, como ve su hijo ya está bien como los otros, ya no necesita la transfusión, está recuperado y estable.
¿Era un Milagro? ¿Tan desesperado vio Dios a mi padre que me concedió una nueva vida? No sé, aquel día fue de regocijo para mis Padres, pero ha día de hoy, para mi duda inexplicable. ¿Había estado ese Dios conmigo, o se habían equivocado los médicos que me trajeron al mundo?
Si os cuento todo esto es para que veáis que ya cuando vine a este mundo, mi Suerte no era tampoco buena ó ¿A lo mejor me equivoco y era muy buena?
¿Y como es mi suerte a día de hoy Veintiuno de Octubre de 2000?

