Viví perdidamente por La Coruña, bebiendo y mal gastando mi poco dinero que cobraba por la baja, comencé a pasar hambre y ya solo vivía para el alcohol, a través de darle pena a mi padre comenzaba a vender , las máquinas que tenia, y a veces intentaba trabajar algo, pero poco duraba, pues solo quería estar en el Bar.
Quedaba a deber en el Bar de un viejo amigo de mi padre, y él venía y pagaba mis deudas. E incluso le decía que si iba a comer por allí, no me negase la comida que luego él se la pagaría, pero yo no iba a comer casi nunca para que no le contase a mi padre como andaba bebiendo.
Pasados los dos años de baja Laboral, con ayuda de mi padre me dieron una pensión por incapacidad por depresión reactiva, alcoholismo u doble personalidad.
Fui tirando con mis vicios y con la pensión un tiempo, pero no me llegaba para la vida que llevaba, así que decidí vender unos andamios que tenia. Cuando cobre el dinero decidí irme de la pensión en donde me alojaba y vine a mi pueblo Ares y me aloje en un Hostal que ha; bueno más bien deje allí mi ropa, pues me fui a beber y pase por el colegio de mi hijo y le di a su profesora doscientos euros para que se los diese a mi niño y me fui de nuevo a beber, pero en la tarde pensé ¿y si no le entrega el dinero a mi hijo? Así que a pesar del alejamiento que tenia con mi mujer y pensando que este ya se había cumplido por los meses que habían pasado, llame a mi mujer y le dije que iba pasar por casa, ella dijo que no pasase y no le hice caso fui y llame a la puerta y no me abrió, así que con mi borrachera empecé a golpear la puerta ,el niño lloraba , mi mujer también , ella llamo a la guardia Civil y vinieron a detenerme por quebrantamiento forcejeamos y escaleras abajo me llevaron esposado al calabozo, estuve dos días allí muy mal pues me faltaba el alcohol, luego me llevaron ante la juez en otro juicio rápido y me soltaron con apercibimiento de no volver a acercarme a ella en espera de sentencia.
Como ves mi vida iba de mal a peor, ya no sabía dónde ir hasta que mis padres decidieron acogerme en su casa pero con la condición de que me portase bien.
Estuve un tiempo bastante bien aunque no dejaba de beber igual. No podía acercarme a mi mujer y a mi hijo y tampoco podía vivir en la casa que tanto había soñado y que por fin habíamos podido comprar, todo eso me carcomía el alma, aunque hoy se que el mal que crecía en mi interior, así como el odio a todos y a todo era producido por aquel que buscaba destrozarme y hacerse conmigo, venia de aquel que me había hecho su esclavo, el mismísimo diablo. Yo le pertenecía completamente y cada vez me hundía más, porque mis problemas con la ley no habían acabado aún.
Un día llegue al mediodía mareado a casa de mis padres y me acosté a dormir, cuando me levante decidí salir de nuevo a beber y mi madre se puso delante y me dijo que no saliera, como es de suponer, no acepte, entonces ella decidió salir detrás de mi vigilándome para que no entrase a los bares, mi rabia, mi odio y mis ganas de beber provocaron un gran enfado en mi interior hacia mi madre y decidí volver a casa cuando llego mi madre me altere con ella y la empuje hacia un sillón, cogí un cuchillo y me encerré en el baño con la intención de clavarme, mi padre temió por mi y llamo a la Guardia civil, cuando llegaron me pidieron que saliese del baño sin el cuchillo, yo no quería salir así que insistieron e insistieron y decidí dejar el cuchillo en el suelo y salí, me los encontré cerrándome el paso en el pasillo estrecho del baño, los empuje diciendo dejarme pasar y muy alterado por lo que me agarraron y eso me puso muy nervioso, forcejee con ellos y me llevaron a las dependencias de la Guardia Civil.
